Plan de parentalidad: qué es, cómo y dónde formularlo, qué ha de contener

El Plan de Parentalidad es otra de las importantes novedades introducidas en el Libro Segundo del Código Civil de Cataluña (Art. 233-9, 233-10, apartado tercero del Preámbulo de la ley de Libro Segundo del Código Civil de Cataluña – CCC).

El Departamento de Justicia se ha comprometido a facilitar un Modelo de Plan de Parentalidad, sin embargo, a día de hoy, todavía no se dispone de ninguno. Veremos si en los próximos días tenemos noticias al respecto.

Así que para responder a la pregunta de qué es el Plan de Parentalidad lo mejor es dirigirnos al Preámbulo de la Ley antedicha en que se nos dice que el mismo “es un instrumento para concretar la manera cómo los dos progenitores piensan ejercer las responsabilidades parentales, en el que se detallan los compromisos que asumen repecto a la guarda, el cuidado y la educación de los hijos (…)” Se trata de ” anticipar los criterios de resolución de los problemas más importantes que les afecten.” Dice la ley que con ello se pretende “favorecer la concreción de los acuerdos, la transparencia para las dos partes y el cumplimiento de los compromisos asumidos”.plan de parentalidad modelo

Lo primero que tenemos que tener en cuenta es que el Plan de Parentalidad es un documento que vamos a tener que incorporar tanto en los convenios reguladores como en las demandas de divorcio sin acuerdo, pues se predica tanto de procedimientos de mutuo acuerdo como contenciosos. Pasa a ser, por tanto, un elemento OBLIGATORIO en todos los procedimientos.

En definitiva, el Plan de Parentalidad viene a ser como una guía o instrucciones para la familia, que ha de tener un contenido obligatorio que es el que especifica en 8 apartados la ley.

El razonamiento o motivación en base a la cual se proponga el Plan de Parentalidad deberá ir en la demanda, no dentro de propio Plan, pues este documento, se entiende, se deja a las instrucciones propiamente dichas de funcionamiento de la familia.

Se trata de una plasmación de una figura del derecho comparado en que, al parecer, se incorpora al procedimiento como documento aparte. Por lo que, entiendo que, si se ha de presentar en un procedimiento contencioso deberá adjuntarse a la demanda como documento o, en cualquier caso, integrar un apartado propio dentro de la demanda, y, si forma parte de un convenio regulador de mutuo acuerdo deberá integrar un capítulo entero del mismo.

El contenido del Plan de Parentalidad viene establecido de forma pormenorizada en el artículo 233-9.

Ha de incluir:

  1. El lugar o lugares donde vivirán los hijos habitualmente.Y las reglas que permitan determinar a qué progenitor corresponde la guarda en cada momento.Al respecto, ya se han pronunciado algunos Jueces en que valdrá la pena considerar que la familia es un organismo vivo, y que por tanto se deberá dar un margen amplio de manera que pueda ir funcionando el Plan a lo largo del tiempo y se prevean los cambios de domicilio. Por ello no es aconsejable fijar con concreción el domicilio especifico de cada progenitor pues se entiende que éste va a poder variar en el tiempo, pero sí podrá decirse que lo será ( el domicilio del menor) aquél que ocupe el progenitor y determinar reglas para los desplazamientos en los cambios de custodia.
  2. Las tareas a las que se compromete cada progenitor con relación a las actividades de los hijos. Este apartado se refiere a aquello a lo que cada progenitor se va a responsabilizar, por ejemplo es un buen momento para tratar el tema de la asistencia a reuniones del colegio, o el acompañamiento a las visitas médicas, o el seguimiento en los deberes de cada día, etc)
  3. La manera como se han de hacer los cambios en la guarda, y si procede como se han de repartir los gastos que genere. Es decir, habrá que especificar quien lleva a los menores al otro domicilio, quien se ocupa de entregarlos o llevarlos o de recogerlos y como se distribuyen los gastos de desplazamiento,si los hay.
  4. El régimen de relación y de comunicación con los hijos durante los periodos en que un progenitor no los tenga con él. Es decir, determinar si habrá una comunicación telefónica, a través de sms, de Skype, a través del móvil del menor o del teléfono del domicilio, o a través de comunciación electrónica, según las edades, su perioricidad, horarios, etc.
  5. El régimen de estancias de los hijos con cada uno de los progenitores en periodos de vacaciones y en fechas especialmente señaladas para los hijos, para los progenitores o para sus familias. Es decir, especificar las estancias por ejemplo en los días del cumpleaños, o día del padre o de la madre, o cumpleaños de familares, en días festivos, puentes, etc.
  6. El tipo de educación y las actividades extraescolares, formativas y de ocio si procede. Determinar, por tanto, si la educación será pública o privada, laica o religiosa, qué actividades extraescolares se realizarán etc.
  7. La manera de cumplir el deber de compartir toda la información sobre la educación, la salud y el bienestar de los hijos, es decir, determinar cómo se informará sobre el estado de salud, de las notas o calificaciones del menor, de la información del colegio, de las necesidades de bienestar, etc.
  8. La manera de tomar las decisiones relativas al cambio de domicilio y a otras cuestiones relevantes para los hijos. Es decir, si en caso de cambio de residencia, se deberá contar con el consentimiento del otro progenior o si se someterá la cuestión a mediación familiar, o si se delegará al juez en caso de desacuerdo.

Por útlimo, la ley establece que, efectivamente, el propio Plan puede prever la posibilidad de recurrir a la mediación o la conveniencia de modificar el plan en atención las nuevas necesidades que vayan surgiendo.

A continuación, la ley establece que la GUARDA se ha ejercer de la manera convenida por los cónyuges en el plan de parentalidad, salvo que resulte perjudicial para los menores. Es por tanto, un instrumento de regulacion de la forma de ejercer la guarda de los menores.

Lo curioso del dato es que en un procedimiento contencioso el juez no tendrá por qué entrar a pronunciarse sobre el Plan de Parentalidad en sí propuesto, sino que, motivando su decisión, eso sí, se pronunciará, en definitiva, sobre la “manera de ejercer la guarda”, que es a lo que le obliga concretamente el articulo 233-10.

Por tanto, podemos concluir que el Plan de Parentalidad es un documento que deberá obligatoriamente acompañarse en todos los procedimientos, sean de mutuo acuerdo o contenciosos y que deberá contener las instrucciones, normas, pautas y criterios sobre la “manera de ejercer la guarda”, siendo en última instancia, el Juez – en caso de desacuerdo-, el que decidirá, debidamente motivada en la sentencia, cómo se ejercerá la guarda en términos generales, ateniéndose al carácter conjunto de las responsabilidades parentales o disponiendo que la misma se ejerza de manera individual. De modo que , cuanto más claro y sencillo, a mi modo de ver, sea el citado Plan de Parentalidad, y como mejor motivado esté, más probalidades de éxito tendremos cuando, respecto al pronunciamiento del Juez en materia de guarda, se aluda las pautas por nosotros propuestas en el Plan, como justificantes de dicha resolución.

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